Las proyecciones cartográficas y la distorsión.

Como hemos explicado en clase, hay diferentes tipos de proyecciones mediante las cuales se representa la superficie terrestre: cónicas, discontinuas, homolosenas… Las más conocidas son, sin embargo, las cilíndricas.

En las proyecciones cilíndricas el ángulo con el Norte es constante, y por ello resultaron un gran avance en la Edad Moderna para la navegación. De esa época data la proyección de Mercator, la más conocida y empleada de todas.

Ahora bien, lo que en su día era una gran ventaja, el gran detallismo en las zonas de latitudes altas, hoy se considera un defecto, y es que la gran distorsión que se produce lleva a confusiones. Es muy famoso el ejemplo de Groenlandia, célebre gracias a un capítulo de una serie llamada The west side of the White House:

Si queréis jugar con el mapa y comprobar cuál es el verdadero tamaño de cualquier país, podéis comprobarlo en The true size of… (El verdadero tamaño de…), donde se puede arrastrar el país que queráis y ver cómo se distorsiona según la latitud.

Finalmente, para saber más sobre cómo los mapas falsean nuestra visión del mundo, es muy recomendable esta entrada del blog Recuerdos de Pandora. Sobre África, la gran perjudicada en este tipo de proyecciones, tenemos otra entrada, de Microsiervos.

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